Manuel Rosales: Al pueblo de Venezuela
El gobierno debe rectificar y la oposición ser prudente para evitar el bochinche, la enfermedad del presidente Chávez ha creado una etapa de mayor anormalidad. Anormalidad que no debe prolongarse y que obliga a todos a actuar con sensatez democrática. Todo parece salido de la confusión. Lo que impera es el desconcierto y el temor como rumbo de la vida nacional.
Los graves problemas que aquejan al país generan un ambiente de rabia colectiva, de desorden, todo parece fuera de su sitio. Pocos en el gobierno reflexionan seriamente y se dedican a gobernar. Es como que si estuviéramos dando vuelta en un círculo vicioso del que no podemos desprendernos.
Es un momento difícil, duro y complicado que nos recuerda al gran venezolano Francisco de Miranda cuando en un momento de complicaciones en el país lo definió como “bochinche”.
Como cristianos apostamos que el presidente se mejore y nos parece que su regreso es el cumplimiento al mandato constitucional, porque no se puede gobernar desde otro país. El presidente Chávez que culmine los meses de gobierno que le queda, a él aspiro sacarlo a punta de votos en el 2012 de Miraflores, como expresión del pueblo para dar inicio a un verdadero cambio popular donde impere la libertad, la justicia en toda su dimensión y la oportunidad para que los pobres salgan de abajo, y la clase media se nivele y vuelva a ser manantial de progreso. Por otra parte, la enfermedad del presidente no debe soltar los fantasmas de la ambición desmedida en el oficialismo ni en la oposición. En el gobierno algunos juegan posiciones adelantadas.
En la oposición hay que estar más unidos que nunca, evitar radicalismos que motivan a los que antes estaban agazapados y temerosos, a sentirse hoy guapos y desbocados, a cobrar sin haber jugado.
El país reclama de manera urgente una grande y sincera rectificación por parte del gobierno nacional. Mucha prudencia y sentido de grandeza a la oposición. El gobierno que se dedique a hacer algo en el tramo que les queda en el poder. Es un momento delicado y estelar que vive Venezuela y de inmensas consecuencias para el futuro. Lo que esta en juego, por encima de cualquier grupo, sector o partido, simplemente es salvar el sistema democrático, el futuro del país y enmendar errores que tanto daño han causado al pueblo.
Debemos hacer un sincero esfuerzo para restablecer el verdadero rumbo, por hallar el camino, por ganar tiempo, por organizarse efectivamente para el porvenir, sino resbalaremos al precipicio, unos engolosinados en su festín y otros destilando odio y lanzando dentelladas bordadas por la ambición y el oportunismo, lo que será la ruina y la desintegración.
Son las verdades simples y elementales de su condición que el país necesita recuperar. Hay que discutir y asumir estas verdades.
Es una verdadera cruzada nacional contra la mentira que pretenden ocultar el clamor de un pueblo que reclama la atención y solución de los gravísimos problemas de la inseguridad, el desempleo, el alto costo de la vida los malos servicios de agua, energía eléctrica , el desastre de la salud y el sistema carcelario.
Lima, 04 de julio de 2011.
Manuel Rosales Guerrero








Saludos estimado y recordado Jefe.
Como siempre muy claras y oportunas sus reflexiones que evidencian un profundo conocimiento de la difícil situación y los aciagos momentos que vive nuestra Patria. Ciertamente, como muy bien lo define, el gran problema lo constituye la falta de información con el tema de la salud del presidente, pero esto es apenas un ingrediente más del conjunto de desmanes, despilfarros, ineficiencias, atropellos y exclusiones que vienen minando la confianza y lo que es peor las esperanzas de nuestro pueblo. Es momento de la Política, la política para unir, para encontrarnos, para proponer, para incluir, para reconciliar. Y este tipo de Política, debe ser practicada por líderes claros que entiendan e interpreten la magnitud del momento histórico que demandavsu actuación. El interés debe ser el del colectivo y el de devolver la confianza en el país y en sus instituciones. Usted es el primer convocado por esta coyuntura. El País demanda y aclama su participación protagónica. No es posible una salida democrática de altura, sin su presencia activa en el escenario político de la Nación. Le esperamos. Un gran abrazo. Johnny Romero G. Maracaibo